jueves, 4 de noviembre de 2010

Portafolio de evidencias 8.3

Material propiedad de la UPN
El portafolio de evidencias de la Especialización en Competencias Docentes, consta de tres evidencias que explicitan tanto los procesos como los resultados de aprendizaje. Debemos reunir en un sólo archivo Word, tres escritos que elaboraremos a partir de algunos productos obtenidos en los módulos de la especialización. a) Primera evidencia. "Mi confrontación con la docencia". Aquí, reflexionamos sobre nuestra experiencia docente sin más referente que nuestra historia. Vamos a revisar la Lista de cotejo del portafolio de evidencias. Una vez familiarizados con su contenido procedemos a pulir y enriquecer el escrito del módulo 1 "Mi confrontación con la docencia", con algunos de los elementos planteados en "Cómo percibo mi docencia" y "La aventura de ser maestro".

b) Segunda evidencia. “Reflexiones sobre la experiencia de planeación por competencias en el marco de la RIEMS”. Aquí incorporamos los elementos de la RIEMS a la reflexión sobre nuestra práctica docente. Revisemos nuestro Archivo Excel "Planeación por competencias" que elaboramos en el módulo 2. A partir de él:

1. Explicamos en qué consistió la tarea de planeación por competencias en el marco de la RIEMS que realizamos en el segundo módulo.

2. Describimos las actividades clave siguiendo el orden de las columnas y recuperamos de nuestra memoria las vivencias de trabajo correspondientes a cada aspecto de la planeación.

3. Reconstruimos lo que significó el uso de Excel para elaborar la planeación e Internet para aprender sobre didáctica y conocer una gran variedad de recursos disponibles en línea.

Nota. Entre los recursos de esta semana, se encuentra el formato metodológico original que utilizamos para realizar la planeación.

c) Tercera evidencia: "Nuestra propuesta y los contextos del quehacer docente". Implica una reflexión de mayor complejidad en la que redactamos qué nos motivó a desarrollar nuestra propuesta y qué impacto queremos que tenga en nuestro quehacer docente, en el contexto de la EMS. Revisamos el trabajo final que elaboramos en el módulo 3.

1. Narramos y reflexionamos sobre lo que significó la experiencia de elaborar nuestra propuesta y enmarcar nuestro quehacer en los contextos: internacional, nacional, institucional, escolar y de aula.

2. Narramos y reflexionamos sobre lo que significó la experiencia de construir instrumentos de evaluación por competencias y la manera como esto impactó en el desarrollo de nuestras competencias docentes.

3. Titulamos este escrito como: “Nuestra propuesta y los contextos del quehacer docente”.

d) Integramos los tres productos en un sólo archivo Word conforme a la nomenclatura de archivos: __evidencias.

1. Hacemos nuestra hoja de presentación.

2. Elaboramos una ficha con nuestros datos generales.

3. A fin de que se distinga cada trabajo, en el título vamos a utilizar la tipografía de acuerdo con la lista de cotejo. Después de cada título, explicamos en qué consiste el trabajo que se expone a continuación, es decir, en 2 o 3 líneas explicamos que se trata de una reflexión sobre productos realizados a lo largo de la especialización.

Los criterios de evaluación del portafolio de evidencias son:

 Reflexiona sobre la experiencia y recupera su quehacer docente.

 Incorpora elementos de la RIEMS a la reflexión y resignifica su práctica docente.

 Integra a su experiencia elementos de la RIEMS y da cuenta del desarrollo de las competencias consignadas en el perfil docente.

domingo, 31 de octubre de 2010

Evaluación de actitudes y valores 6.0

El maestro debe desarrollar competencias para recoger y analizar datos, mediante métodos e instrumentos específicos, lo cual lo ayudarán a establecer criterios objetivos.
Los instrumentos que se utilizan en los procesos de evaluación de valores y actitudes son: los registros anecdóticos, las listas de cotejo y escalas de apreciación y finalmente, las escalas de actitud.
Como podemos percatarnos, en la educación por competencias elaborar instrumentos es una práctica que debe hacerse de acuerdo con resultados a evaluar. Después de haber construido una tabla de especificaciones que nos orienta sobre el tipo de información a recopilar. Comenzamos a elaborar instrumentos para evaluar nuestra estrategia didáctica; para ello, consideramos los tipos de evaluación: autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación. Además, utilizamos la tabla de especificaciones y el libro de taxonomía.
La mayoría de los docentes contamos con alguna experiencia para evaluar conocimientos, pero pocas veces tenemos experiencia en la evaluación de actitudes y valores, pongamos a prueba nuestra habilidad para elaborar instrumentos que sean útiles para evaluar actitudes.


Marchant M. Jorge, Pérez L. Alicia, (2008) La evaluación de actitudes y valores, Universidad de Santiago de Chile, Facultad de Humanidades
edupro.files.wordpress.com/2008/01/_5-instrumentos_para_evaluar_actitudes_y_valores.doc
http://www.educacionenvalores.org/spip.php?mot447
books.google.com.mx/books?isbn=8478274804

Rúbricas de evaluación 7.0

En el nuevo paradigma de la educación, que pone el aprendizaje en el centro del proceso educativo, las matrices de valoración se utilizan para darle mayor consistencia a la evaluación ya que permiten reconocer el nivel de desarrollo de las competencias al exponer las evidencias de dominio que el alumno debe presentar a partir de indicadores de desempeño, logro y/o producto, conforme a la naturaleza de la competencia, los procesos formativos y las acciones de evaluación implementadas. En tal sentido, se pueden considerar como una herramienta de evaluación formativa puesto posibilita una mayor certidumbre al desarrollo del trayecto formativo, al profesor le plantea espacios de intervención docente y al alumno le permite reconocer sus áreas de oportunidad para mejorar.
Los participantes en la especialidad de Competencias Docentes tenemos la experiencia de ser evaluados mediante rúbricas que consideran cinco indicadores, rasgos o dimensiones, para cada uno se especifican criterios (características) que podemos observar en nuestra producción escrita, ya sea en los foros o en las tareas que entregamos cada semana. Las rúbricas que utilizamos nos proveen factores de valoración para tres niveles de desempeño, es decir, describen las características que debe reunir nuestra producción escrita y nuestra actuación en la plataforma, de manera que sabemos dónde tuvimos éxito y dónde fallamos; pero sobretodo, antes de comenzar sabemos hacia dónde dirigir la acción y cómo elaborar nuestro trabajo.
¿Qué elementos intervienen en las matrices de valoración? En principio intervienen cinco componentes:
Competencia y/o atributo
Es la competencia y/o atributo que se evaluará.
Indicadores
Son las evidencias que recuperamos de los desempeños, logros y/o productos, sobre las cuales se pueden aplicar valoraciones precisas con el objeto de reconocer los niveles de dominio de la competencia.
Criterios
Son las características, cuantitativas y/o cualitativas, que posibilitan valorar las evidencias de desempeño, logro y/o producto.
Parámetros o niveles de valoración
Especifican de qué modo o en qué nivel se cumple el dominio de la competencia conforme a los indicadores (evidencias) y los criterios de evaluación adoptados.
Puntaje o porcentaje
Cuantifica el nivel de logro para cada criterio.
El número de componentes de evaluación en una rúbrica pueden variar en función de la perspectiva del autor. Sin embargo, existen por lo menos dos tipos de rúbrica: holística o comprehensiva y analítica. Las primeras evalúan la totalidad del proceso o producto sin juzgar por separado las partes que lo componen, en tanto que las segundas evalúan por separado las diferentes aspectos del producto o desempeño y luego suma el puntaje.


http://rubistar.4teachers.org/index.php?&skin=es&lang=es&


http://cetemhost.uprag.edu/prof/avaluo/Rubricas.htm

sábado, 16 de octubre de 2010

Los criterios de evaluación y los indicadores

Enviado por Jorge Vela Damonte
Los Criterios de evaluación como aquellas condiciones o efectos que se deben cumplir en el proceso para lograr las competencias disciplinarias (elemento de la competencia genérica) de la actividad educativa.
Según la Guía Metodológica de Programación Curricular Modular para la Educación Superior Tecnológica, los criterios de evaluación son pautas de valoración que sirven de referente para apreciar si el alumno alcanza la competencia definida en el módulo de formación. Conjunto de precisiones para cada competencia disciplinaria que indican el grado de concreción aceptable de la misma. Permite constatar si el estudiante posee los conocimientos, actitudes y aptitudes esperados.
Las características que tienen los Criterios:
. Son claros en expresar lo que se pretende.
. Son conocidos y aceptados por los involucrados. Es deseable que todos los implicados los acepten y que se comprometan a alcanzarlos.
. Son comprensibles, todos deben entender exactamente lo mismo.
. Son flexibles, capaces de adaptarse a cambios.
. Son elaborados en lo posible de manera participativa.
Así, por ejemplo, en una competencia disciplinaria: “Reconocer, interpretar y aplicar el marco legal que describe los derechos y obligaciones en las relaciones”, podremos tener Criterios de evaluación como:
-Interpreta. Utiliza y valora las fuentes básicas de información del derecho examinando los deberes y derechos que involucren a las partes.
-Analiza e interpreta las causas de suspensión y término de una relación.
-Identifica, interpreta y elabora una liquidación de beneficios sociales.
-Diferencia, explica y valora las prestaciones y obligaciones relativas a organismos públicos y privados
Los Indicadores son estimadores de una característica relevante del ámbito que pretendemos diseccionar, analizar y contrastar.
Son construidos desde los Criterios de evaluación elaborados en concordancia con las capacidades terminales en cuanto se organiza y contextualiza el módulo.
Son definidos como medidas objetivas de los sucesos del proceso que a su vez permiten evaluar si se está cumpliendo o no, o en qué medida, los Criterios de evaluación que se han elaborado.
Los indicadores de evaluación describen directa o indirectamente, las habilidades, conocimientos, y actitudes, destrezas o hábitos que se desean evaluar. Se manifiestan como cambios o conductas que e espera sean exhibidas por el estudiante como evidencia observable y concreta el proceso o resultado de su aprendizaje.
Las características que tienen los indicadores son:
. Representan una medida cuantitativa o cualitativa.
. Revelan los propósitos de los Criterios de evaluación elaborados.
. Son comprensibles para que puedan ser interpretados por todos los involucrados en el proceso.
. Son verificables.
. Sirven para orientar futuras decisiones para mantener o modificar acciones.
Para seguir con el ejemplo del Criterio de evaluación anterior podríamos construir los siguientes indicadores:
- Identifica y explica las normas del derecho considerando la jerarquía
- Aplica los deberes y obligaciones del empleador y el trabajador en casos den despido y compensaciones.
- Muestra una actitud democrática con sus compañeros.
Los Criterios de evaluación son confundidos con los Indicadores y por lo tanto frecuentemente son mal aplicados. Al elaborarlos, construirlos o aplicarlos se tendrá en cuenta que los Criterios deben representar lo sustantivo de los propósitos de la competencia disciplinaria, y que las medidas de los Indicadores deben permitir evaluar si se están cumpliendo esos Criterios de evaluación en relación con los resultados de aprendizaje.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Los siete saberes necesarios para la educación del futuro

Edgar Morin, UNESCO
Este texto antecede cualquier guía o compendio de enseñanza. No es un tratado sobre el conjunto de materias que deben o deberían enseñarse: pretende única y esencialmente exponer problemas centrales o fundamentales que permanecen por completo ignorados u olvidados y que son necesarios para enseñar en el próximo siglo.
Hay siete saberes « fundamentales » que la educación del futuro debería tratar en cualquier sociedad y en cualquier cultura, sin excepción alguna ni rechazo según los usos y las reglas propias de cada sociedad y de cada cultura.
Además, el saber científico (Maturana y Varela; 1973) sobre el cual se apoya este texto para situar la condición humana no sólo es provisional, sino que destapa profundos misterios concernientes al universo, a la vida, al nacimiento del ser humano. Aquí se abre un indecidible en el cual intervienen las opciones filosóficas y las creencias religiosas a través de culturas y civilizaciones.
Capítulo I. Las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión
􀂾 Es elocuente el hecho de que la educación, que es la actividad humana dedicada a comunicar los conocimientos, permanezca ciega ante lo que es el conocimiento humano, sus disposiciones, sus imperfecciones, sus dificultades, sus tendencias tanto al error como a la ilusión y no se preocupe en absoluto por hacer conocer lo que es conocer.
􀂾 En efecto, el conocimiento no se puede considerar como una herramienta ready made que se puede utilizar sin examinar su naturaleza. El conocimiento del conocimiento debe aparecer como una necesidad primera que serviría de preparación para afrontar riesgos permanentes de error y de ilusión que no cesan de parasitar la mente humana. Se trata de armar cada mente en el combate vital para la lucidez.
􀂾 Es necesario introducir y desarrollar en la educación el estudio de las características cerebrales, mentales y culturales del conocimiento humano, de sus procesos y modalidades, de las disposiciones tanto síquicas como culturales que permiten arriesgar el error o la ilusión.
Capítulo II. Los principios de un conocimiento pertinente
􀂾 Existe un problema capital, aún desconocido, cual es el de la necesidad de promover un conocimiento capaz de abordar los problemas globales y fundamentales para inscribir allí los conocimientos parciales y locales.
􀂾 La supremacía de un conocimiento fragmentado según las disciplinas impide a menudo operar el vínculo entre las partes y las totalidades y debe dar paso a un modo de conocimiento capaz de aprehender los objetos en sus contextos, sus complejidades, sus conjuntos.
􀂾 Es necesario desarrollar la aptitud natural de la inteligencia humana para ubicar todas sus informaciones en un contexto y en un conjunto. Es necesario enseñar los métodos que permiten aprehender las relaciones mutuas y las influencias recíprocas entre las partes y el todo en un mundo complejo.
Capítulo III. Enseñar la condición humana
􀂾 El ser humano es a la vez físico, biológico, síquico, cultural, social, histórico. Es esta unidad compleja de la naturaleza humana la que está completamente desintegrada en la educación a través de las disciplinas y que imposibilita aprender lo que significa ser humano. Hay que restaurarla de tal manera que cada uno, desde donde esté, tome conocimiento y conciencia al mismo tiempo de su identidad compleja y de su identidad común a todos los demás humanos.
􀂾 Así, la condición humana debería ser objeto esencial de cualquier educación.
􀂾 Este capítulo indica cómo, a partir de las disciplinas actuales, es posible reconocer la unidad y la complejidad humanas reuniendo y organizando conocimientos dispersos en las ciencias de la naturaleza, en las ciencias humanas, la literatura y la filosofía y mostrar la unión indisoluble entre la unidad y la diversidad de todo lo que es humano.
Capítulo IV. Enseñar la identidad terrenal
􀂾 En lo sucesivo, el destino planetario del género humano será otra realidad fundamental ignorada por la educación. El conocimiento de los desarrollos de la era planetaria que van a incrementarse en el siglo XXI y el reconocimiento de la identidad terrenal que será cada vez más indispensable para cada uno y para todos deben convertirse en uno de los mayores objetos de la educación.
􀂾 Es pertinente enseñar la historia de la era planetaria que comienza con la comunicación de todos los continentes en el siglo XVI y mostrar cómo se volvieron intersolidarias todas las partes del mundo sin por ello ocultar las opresiones y dominaciones que han asolado a la humanidad y que aún no han desaparecido.
􀂾 Habrá que señalar la complejidad de la crisis planetaria que enmarca el siglo XX mostrando que todos los humanos, confrontados desde ahora con los mismos problemas de vida y muerte, viven una misma comunidad de destino.
Capítulo V. Enfrentar las incertidumbres
􀂾 Las ciencias nos han hecho adquirir muchas certezas, pero de la misma manera nos han revelado, en el siglo XX, innumerables campos de incertidumbre. La educación debería comprender la enseñanza de las incertidumbres que han aparecido en las ciencias físicas (microfísica, termodinámica, cosmología), en las ciencias de la evolución biológica y en las ciencias históricas.
􀂾 Se tendrían que enseñar principios de estrategia que permitan afrontar los riesgos, lo inesperado, lo incierto, y modificar su desarrollo en virtud de las informaciones adquiridas en el camino. Es necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certeza.
􀂾 La fórmula del poeta griego Eurípides que data de hace 25 siglos está ahora más actual que nunca. « Lo esperado no se cumple y para lo inesperado un dios abre la puerta ». El abandono de los conceptos deterministas de la historia humana que creían poder predecir nuestro futuro, el examen de los grandes acontecimientos y accidentes de nuestro siglo que fueron todos inesperados, el carácter en adelante desconocido de la aventura humana, deben incitarnos a preparar nuestras mentes para esperar lo inesperado y poder afrontarlo. Es imperativo que todos aquellos que tienen la carga de la educación estén a la vanguardia con la incertidumbre de nuestros tiempos.
Capítulo V. Enseñar la comprensión
􀂾 La comprensión es al mismo tiempo medio y fin de la comunicación humana. Ahora bien, la educación para la comprensión está ausente de nuestras enseñanzas. El planeta necesita comprensiones mutuas en todos los sentidos. Teniendo en cuenta la importancia de la educación para la comprensión en todos los niveles educativos y en todas las edades, el desarrollo de la comprensión necesita una reforma de las mentalidades. Tal debe ser la tarea para la educación del futuro.
􀂾 La comprensión mutua entre humanos, tanto próximos como extraños es en adelante vital para que las relaciones humanas salgan de su estado bárbaro de incomprensión.
􀂾 De allí, la necesidad de estudiar la incomprensión desde sus raíces, sus modalidades y sus efectos. Este estudio sería tanto más importante cuanto que se centraría, no sólo en los síntomas, sino en las causas de los racismos, las xenofobias y los desprecios. Constituiría, al mismo tiempo, una de las bases más seguras para la educación por la paz, a la cual estamos ligados por esencia y vocación.
Capítulo VII. La ética del género humano
􀂾 La educación debe conducir a una « antropo-ética » considerado el carácter ternario de la condición humana cual es el de ser a la vez individuo ↔ sociedad ↔ especie. En este sentido, la ética individuo/especie necesita un control mutuo de la sociedad por el individuo y del individuo por la sociedad, es decir la democracia; la ética individuo ↔ especie convoca la ciudadanía terrestre en el siglo XXI.
􀂾 La ética no se podría enseñar con lecciones de moral. Ella debe formarse en las mentes a partir de la conciencia de que el humano es al mismo tiempo individuo, parte de una sociedad y parte de una especie. Llevamos en cada uno de nosotros esta triple realidad. De igual manera, todo desarrollo verdaderamente humano debe comprender el desarrollo conjunto de la autonomía individual, las participaciones comunitarias y la conciencia de pertenecer a la especie humana.
􀂾 De allí, se esbozan las dos grandes finalidades ético-políticas del nuevo milenio: establecer una relación de control mutuo entre la sociedad y los individuos por medio de la democracia y concebir la Humanidad como comunidad planetaria. La educación debe no sólo contribuir a una toma de conciencia de nuestra Tierra-Patria, sino también permitir que esta conciencia se traduzca en la voluntad de realizar la ciudadanía terrenal.
Texto completo en:
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/Articulos/los7saberes/index.asp

sábado, 25 de septiembre de 2010

Evaluación en tiempos de cambio Pablo Rios

Resumen enviado por la Maestra Veronica Rosas Orozco
El comportamiento común en los seres humanos es hacer juicios de valor ante diversas situaciones que presenta cualquier otra persona; no es la excepción con los procesos educativos, donde existen muchos implicados, tales como los alumnos, padres de familia, directivos y docentes, y es en éstos últimos en quien recae gran parte de la responsabilidad del logro de aprendizajes, pues su labor empieza desde el momento de la selección de bibliografía, materiales, actividades, evaluación, etc.
En éste sentido existen diferentes enfoques como el constructivismo y el cognoscitivismo, que plantean la necesidad de considerar las diferencias individuales entre los alumnos, la diversidad, la subjetividad en los procesos, las actitudes y los valores de cada uno de ellos. De ésta forma la evaluación desde éste enfoque contempla la participación del alumno en el establecimiento de metas y criterios de evaluación, solución de problemas y toma de decisiones, desarrollo de habilidades y actitudes; además de que las tareas deben contextualizarse para su aplicación en un mundo real.En lo que se refiere al término evaluación, se dice que “… la evaluación es el proceso que conduce a establecer el valor o mérito de algo” , a lo cual le antecede un proceso para recabar información suficiente, es decir, ciertas mediciones o juicios previos a la calificación. Sin embargo, la evaluación suele ser relativa si se considera que se trata de humanos que manifiestan aspectos de carácter implícito o encubierto, a lo que se le ha llamado curriculum oculto.
Recientemente, en la evaluación educacional se ha dado mucha importancia a evitar los efectos negativos que deja el ser evaluado, tal como una baja autoestima, ahora busca una evaluación motivadora del aprendizaje autónomo, la crítica y autocrítica reflexiva, encaminada al mejoramiento de su actuar. Por tanto, la evaluación engloba dos finalidades, la primera que se refiere a mejorar los procesos y la segunda a la selección y clasificación, que permitirá determinar si una persona puede o no acceder a un nivel superior al que se encuentra, es decir, verificar si una persona cumple ciertos requisitos establecidos. Sin embargo, lo fundamental debería ser que se conociera el progreso de los alumnos de manera individual y con base en ello retroalimentar y generar estrategias para lograr mejores resultados paulatinamente; tratando de que la selección y clasificación sea un aliado para potencializar el desempeño del estudiante y no un obstáculo o limitante en su desarrollo.
Por lo anterior, se debe enfatizar el valor del error en los procesos, ya que cuando el individuo detecta sus equivocaciones y recibe la retroalimentación adecuada, seguramente generará mayor aprendizaje. La retroalimentación entonces tiene funciones muy importantes, por ejemplo, prevenir errores, alertar, corregir y reflexionar sobre el propio desempeño.
Por otra parte, el alumno debe conocer desde un principio que va a ser evaluado y de qué forma, dichos criterios serán los establecidos institucionalmente, de la misma forma, los criterios para informar los resultados y de promoción. Además, la evaluación es parte esencial del proceso educativo, debido a que va regulando, orientando y reorientando el aprendizaje de los estudiantes, de los docentes y de las Instituciones; ya que evalúa los objetivos, clima, estrategias didácticas, medios y resultados.
Finalmente, reflexionando respecto al uso de la evaluación en mi estrategia didáctica, he detectado que existen coincidencias importantes, por ejemplo en utilizarla como medio para mejorar lo alcanzado, en hacer evaluación constante, en lo referente a ajustarse a las características individuales y no solamente en hacer evaluaciones métricas o con números, sino considerar lo observable y el uso que el alumno haga de lo aprendido, además de la participación del estudiante en el proceso de evaluación, sin embargo, omití el papel del alumno en el establecimiento de metas y criterios de evaluación, que definitivamente es digno de tomarse en cuenta.
La segunda imagen fue tomada del sitio:

http://mt.educarchile.cl/mt/jjbrunner/archives/adios.jpg

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Métodos para la evaluación por competencias



Observación: Consiste en realizar observaciones del desempeño del estudiante. Este método, por su naturaleza subjetiva, necesita del diseño de formatos para recoger información, como lo puede ser la lista de cotejo.
Simulación: En la simulación se solicita al estudiante que demuestre procedimientos (acciones) determinados. La simulación puede ser observada utilizando también una lista de indicadores, o mediante la utilización de videos, donde el formato puede ser una guía de observación o lista de cotejo entre otros.
• Proyectos: Consiste en asignar a los estudiantes la ejecución de un proyecto o una tarea en especial a fin de evaluar la calidad de la misma.
• Estudio de casos: Consiste en el análisis de situaciones relacionadas con el ambiente profesional en que se pretende se desarrolle el estudiante.
Condiciones de evaluación
¿Cuánto tiempo debe ser permitido para su desarrollo?
¿Qué recursos se requieren?
¿Cómo evaluará la terminación exitosa del proyecto?
¿Qué resultados necesitan ser registrados?
De así requerirse, ¿quién organizará los recursos?
¿Es factible en términos de costo y tiempo la elaboración del proyecto?
• Pruebas objetivas: Se les denomina también pruebas por reactivos. El diseño de éstas debe contemplar la confiabilidad y validez, también ha de ponerse cuidado en establecer un “balance” entre reactivos difíciles y fáciles.
La evidencia se acopia desde diferentes fuentes que pueden ser concentradas para advertir la competencia, en un portafolio (en él se reúnen los planes de evaluación, los registros de evaluación y los productos desarrollados por los estudiantes a través del proceso de aprendizaje) y solamente se ocupará cuando sea suficiente para inferir la competencia.